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AMLO, líder de estatura global

Escrito por  Ginés Sánchez Jul 07, 2020

Aproximadamente hay 30 millones de votantes hispanos en Estados Unidos, alrededor de 15 por ciento del padrón. Sin duda, este voto pudiera ser definitorio en una elección presidencial gringa que ya se adivina muy cerrada; más aún, polarizada. Atrás han quedado las descalificaciones a nuestro país por parte del Trump candidato hacia 2016; el trabajo conjunto bilateral logró limar casi toda aspereza, desde el principio con Videgaray en la Cancillería (atinadísima invitación a visitar la Ciudad de México, ya que el gobierno mexicano sabía que su triunfo era ya un hecho), hasta las negociaciones conjuntas con el entonces secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, y el encargado de las negociaciones por la 4T, el señor Jesús Seade (hoy candidato a encabezar la OMC), hasta los extraordinarios oficios del hoy titular de la SRE, Marcelo Ebrard, en todos los espinosos temas de la agenda binacional.

Hoy la relación es diametralmente opuesta a la que muchos pensaban, que sería una pesadilla; “la tormenta perfecta”, auguraban algunos, acerca del eventual triunfo de López Obrador y Trump, hecho que a la postre se dio. Y no pudieron estar más equivocados: la relación con el vecino del norte vive su mejor momento, sólo comparado a los tiempos de López Mateos y Kennedy. Vigorosa y de estrecha colaboración, se logró ya el nuevo tratado comercial de América del Norte (T-MEC). Trump, además, ha tenido para con los migrantes mexicanos una actitud, en los hechos, mucho más humana e inteligente que con la hipócrita administración Obama, en la cual se rompieron todos los récords en deportaciones y en detenciones en virtuales campos de concentración, niños incluidos.

Dicho sea de paso, la Academia Nobel nunca pudo equivocarse de tan fea forma en otorgar su galardón por la Paz al señor Barack Obama, dada su política exterior beligerante, intromisoria y alejada de la paz, como pocas, muy distante a la conciliatoria, en líneas generales y en comparación a otras muchas que le antecedieron, de Donald Trump; el Nobel de la Paz, para el caso, lo hubiese merecido, mucho más, Trump, muy por encima de Obama. Pero, en fin, ese traspié ya lo cometió la Academia sueca.

La visita de Estado de López Obrador a Tump coloca quizás al primero como el presidente mexicano con más influencia en geopolítica en décadas, independientemente del regreso de México al Consejo de Seguridad de la ONU, los millones de votantes hispanos pueden ser influenciados en favor de Trump por la visita a Washington de López Obrador, la primera salida del país del mandatario azteca, y posiblemente la única en su sexenio. López Obrador, sin exagerar, puede inclinar la balanza en la elección del país más poderoso del planeta, donde, sólo por darnos una idea, el tamaño total de la economía mexicana es superado por tan sólo dos ciudades texanas: Dallas y Houston.

El gigante que tenemos por vecino es también nuestro socio, el bloque comercial trilateral (antes llamado Nafta) se verá fortalecido, con beneficios para las tres naciones, con la entrada en vigor del tratado comercial modernizado. El presidente Andrés Manuel López Obrador, no se tenga duda, regresará de ese viaje (aún) más fortalecido, tanto al interior del país, como ante el concierto de las naciones. n