La Jornada Guerrero - Jueves, 03 Septiembre 2020

“Tenemos que hacer las revisiones necesarias”, explica


Los bares de la Costera de Acapulco volvieron a ser cerrados porque abrieron sin tener autorización del gobierno municipal, declaró el secretario del ayuntamiento, Ernesto Manzano Rodríguez.

Explicó que durante la fase amarilla del semáforo epidemiológico, los bares y salones de fiesta pueden volver a dar servicio en zonas al aire libre y a 50 por ciento de su capacidad, como lo indica el acuerdo del gobierno estatal; pero dijo que primero deben hacer la solicitud de reapertura al ayuntamiento.

Entrevistado tras la presentación del programa de obras municipales 2020, detalló que el gobierno municipal inspeccionará los establecimientos que soliciten reabrir, y si cumplen los requerimientos, se les dará la autorización.

Aseveró que los bares de la Costera que volvieron a abrir el lunes fueron cerrados el martes porque no solicitaron primero el permiso de reapertura.

“Hay un acuerdo que se publicó el 1 de septiembre, un acuerdo del Ejecutivo donde se dan los lineamientos para el semáforo amarillo, y los lineamientos son muy claros: en cuanto a los bares, con previa autorización de los municipios solamente podrán abrir con un aforo del 50 por ciento; pero solamente los bares que se encuentren bares abiertos. Entonces, si no hay una autorización para abrir y si no se encuentran en esas condiciones, no podrán abrir los bares... no hay una autorización para que todos los bares abran; está condicionado, el acuerdo es muy claro”, enfatizó.

El funcionario no precisó cuántas solicitudes de reapertura de bares y salones de fiesta ha recibido el ayuntamiento, pero aseguró que se están revisando todas, y que si cumplen las condiciones del acuerdo se les otorgará la autorización para que vuelvan a dar servicio.

En el caso de los salones de fiesta, comentó que por la situación de las lluvias también podrían volver a dar servicio salones abiertos con techumbre, pero también deberán tener autorización del ayuntamiento.

“Hay salones que están abiertos, pero que tienen techumbre; no necesariamente tienen que estar al cielo libre; puede ser que tengan techumbre; tenemos que ver las condiciones en particular. Por eso el acuerdo es muy claro y dice previa autorización de los ayuntamientos; entonces, tienen que solicitar la autorización para que nosotros podamos hacer las revisiones necesarias y constatar que tengan las condiciones para poder operar”, recalcó.

Manzano Rodríguez enfatizó que es necesario que se sigan estrictamente los protocolos sanitarios de la pandemia de Covid-19, para no regresar al semáforo naranja.

Publicado en Turismo y Economía
Viernes, 04 Septiembre 2020 03:36

El rescate

Muy bien estaría que, como se afirma que sucederá, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador rescate la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (Capama).

Plausible sería que aportara los 5 mil millones de pesos que, de acuerdo con la alcaldesa Adela Román Ocampo, se requieren para recuperar la paramunicipal.

Formidable.

Mal estaría, sí, que tras el rescate no se crearan los instrumentos que impidan más fraudes y saqueos, lo mismo que vicios e ineficiencias que han prevalecido lo mismo en administraciones anteriores que en la actual.

Muy buenos son para estirar la mano y señalar a los antecesores de todos los males que aquejan al organismo, pero les falta honestidad para reconocer las fallas propias.

¿De que serviría una dependencia rebosante de energía y rejuvenecida si la delincuencia vuelve a meter las manos en su operación?

Porque habrá que recordar que al comenzar la actual administración se denunció de manera clara y valiente que había manos delincuenciales metidas en dependencias municipales y en la Capama, pero nunca se ha aclarado si ya fueron cortadas o siguen sustrayendo los recursos oficiales.

Se habló, de la misma manera, que empleados de la Comisión estaban coludidos con los facinerosos, pero que ya se estaba trabajando para echarlos de la dependencia, mas jamás se informó si ya se había cumplido este objetivo.

Se mencionó, por otra parte (8 de diciembre de 2019), que algunas empresas e instituciones públicas tienen adeudos con la paramunicipal y otras no pagan lo que tienen que pagar, y que el jurídico actuaría en contra para subsanar el problema, mas nunca se informó si lo había hecho.

En la misma ocasión se hizo público que hay empresas e instituciones públicas que no han pagado el servicio de agua potable hasta en 10 y 15 años y que incluso “hay gente que nunca ha pagado”.

En el mismo acto, en su papel de director general de la Capama, Leonel Galindo González acusó que “actores políticos de diferentes partidos tienen adeudos de hasta 40 meses con el organismo”.

Tampoco se ha dicho si ya los metieron en cintura o siguen siendo complacientes con ellos.

Si tras el supuesto rescate persisten los males, de poco o nada servirán al organismo los 5 mil millones de pesos, que todavía habría que ver si en los actuales tiempos de austeridad y recortes los proporciona la Federación.

Si expanden el pecho para denunciar en voz alta y enérgica los saqueos de los que ya no están, seguramente tienen razón, pero los que están ahora no pueden asumir la misma postura corporal para ponerse como ejemplo de organización y eficiencia, sobre todo si se toma en cuenta que ya transitan en la segunda mitad del camino. n

Publicado en Editorial

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