Covid-19, reto y oportunidad

Escrito por  Abr 22, 2020

Es un hecho que, en más de un sentido, la pandemia del Covid-19 está igualando a los países de todo el mundo por cuanto los está poniendo a todos en una situación de emergencia similar, que unos gobiernos han sorteado hasta ahora mejor que otros.

No significa esto que naciones e individuos saldrán más iguales que sus contrapartes al finalizar este trance; es claro que quienes tienen menos recursos y menos preparación pueden salir de éste peor de lo que estaban al entrar.

Pero el hecho es que el virus ataca a todos por igual, y se ha llevado a la tumba a ricos y pobres, a cultos e incultos, a hombres y mujeres, a niños y ancianos. Algunas víctimas lo resisten mejor y hasta lo superan, pero todos son susceptibles de resultar afectados.

Hasta ahora no puede ser catalogado como enfermedad de la pobreza porque, si bien la bonanza material ayuda a darle mejor batalla, no es ninguna garantía de supervivencia. En ese sentido, por ejemplo, también ha igualado a países y personas.

En el caso de los recursos didácticos y medios de enseñanza –tema que viene a cuento porque este lunes se reanudaron las clases, pero sólo por Internet y por televisión–, los menos adelantados se han visto obligados, como nuestro país, a acelerar el paso para generalizar el uso de nuevos medios educativos, como ya lo hacían naciones más avanzadas antes de esta experiencia.

Esto será así aunque una mayoría no tenga aún acceso a la red de redes; si no quieren retrasarse más, los rezagados –inexpertos en estos terrenos– tendrán que hacer un esfuerzo extraordinario para ponerse al corriente, incluso a pesar de la falta de apoyo específico del gobierno, acuciado como está por la emergencia.

También ha obligado a modificar usos y costumbres en lo que se refiere a muestras de afecto y los gestos de urbanidad propios de cada cultura.

Es previsible que estos dos cambios, entre otros, se mantendrán vigentes, en expansión y en arraigo al menos mientras dura la presencia del microorganismo activo en nuestros entornos y, con suerte, también se integrarán a los usos y costumbres de pueblos y regiones si es que la situación se prolonga lo suficiente.

Es deseable que se pueda conservar todo aquello que sirva para empujar hacia la modernización del país al avanzar en terrenos poco conocidos para muchos. n