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Alerta con las lluvias

Escrito por  Jun 19, 2020

No está mal, desde luego, que las autoridades se preparen para las consecuencias que podría traer la temporada de ciclones y huracanes, pero mejor sería que atendieran primero las causas que en estos tiempos suelen ocasionar el hecho de que habitantes que viven en zonas inundables tengan que buscar protección fuera de sus viviendas.

A partir del huracán Pauline, que el 9 de octubre de 1997 –hace 23 años– devastó al puerto, autoridades municipales procuraron informar a los habitantes de lugares riesgosos sobre el peligro que corrían al acercarse las lluvias.

Año con año lo hacían de esta manera.

Esta vez, el ayuntamiento porteño dio a conocer que no procedió igual, por la pandemia del Covid-19.

El hecho de avisar podría parecer irrelevante si se toma en cuenta que, por experiencia, la gente conoce bien los riesgos que corre donde vive.

No obstante, hay otras medidas que, a un mes de haber entrado la temporada, se han descuidado, como la limpieza de canales pluviales y el río de La Sabana, que si bien fuera de temporada éste se convierte en un hilillo de aguas negras casi imperceptible, con las lluvias se vuelve tan caudaloso que desborda el cauce e inunda más de una decena de colonias ubicadas en las cercanías del afluente.

El municipio informó tener listos ya 20 refugios temporales en Acapulco, pero ya no habla de labores de desazolve.

Terminada la tercera fase de la pandemia, el 30 de mayo, y al entrar en vigor la vuelta a la “nueva normalidad”, anunció un programa sobre esta actividad, pero ya han transcurrido 19 días, y no ha vuelto a tocar el tema.

Para darse una idea de la seriedad de la situación, basta darse una vuelta por el río de La Sabana, cuyo lecho, en otras temporadas, ha sido desazolvado con maquinaria pesada.

Hoy en día, una espesa vegetación, piedras, lodo, tierra y arena ocupan buena parte del cauce.

El actual gobierno municipal no ha vivido la experiencia de las inundaciones de la zona, porque está en su segundo año de gestión, pero los moradores de más de 12 colonias saben qué se siente salir huyendo de sus viviendas porque el agua las ha rebasado.

La temporada pasada llovió muy poco. No hubo problema alguno, mas no todos los tiempos de lluvias son iguales; el actual considera entre tres y cuatro huracanes de alta peligrosidad.

Es bueno, por tanto, no perder de vista las consecuencias, pero más importante y efectivo resulta siempre atender las causas. n