Imprimir esta página

Reapertura inevitable

Escrito por  Jun 29, 2020

A más de cien días de la paralización de actividades económicas derivada del Covid-19, le resultó imposible al gobierno mantener la medida en el estado, más aun cuando no hay idea de cuándo pueda domar la pandemia.

De buena manera algunos, a regañadientes otros, y otros más a la fuerza, los empresarios han mantenido cerrados sus negocios, pero unos y otros han advertido una y otra vez que ya no les es posible seguir inactivos.

Incluso, hubo algunos, como parte del sector hotelero de Acapulco, que desafiaron a la autoridad, advirtiéndole que, llueve o truene, este primero de julio reanudarán labores; otros hoteleros, como los de Taxco y Azueta, reanudaron operaciones hace algunos días.

De prolongar la autoridad la paralización, la clase empresarial abriría bajo su propia cuenta, y el gobierno se vería rebasado y no podría proceder contra los infractores porque no serían unos cuantos, sino tal vez todos o la mayoría.

Desde hace días, las personas de negocios han hecho hincapié en que se han estado preparando con sus respectivos protocolos de sanidad, para reanudar labores mañana; han dicho que están capacitando a sus trabajadores y que están listos para recomenzar.

No había retorno.

En consecuencia, aun siguiendo Guerrero en rojo en el semáforo epidemiológico, los gobiernos han decidido la reapertura del sector turístico “bajo un esquema de orden”, dice el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell; “en una forma gradual y responsable”, afirma a su vez el gobernador Héctor Astudillo Flores.

Por otro lado, si bien la entidad se mantiene en rojo, ayer el secretario de Salud estatal, Carlos de la Peña Pintos, afirmó que la ocupación hospitalaria se redujo a 50 por ciento, en lo cual mucho tiene que ver el incremento de camas Covid que llevó a cabo el pasado fin de semana la administración estatal.

¿Cuáles son los indicadores y el peso de cada uno de ellos para cambiar de color en el semáforo?

El director de Promoción de la Salud federal, Ricardo Cortés, lo explica: la ocupación hospitalaria vale 50 por ciento de la ponderación, la tendencia de síndrome Covid-19 (casos sospechosos) y la tendencia de hospitalizados, 20 por ciento; y el porcentaje de positividad SARS-CoV-2, 10 por ciento.

Si tan sólo uno de los cuatro es calificado con el color rojo, el semáforo para el estado será rojo.

Por lo pronto, en la semana que hoy comienza, esta entidad se mantiene en rojo.

Para que los contagios no se eleven más de lo que están creciendo hasta ahora, lo que queda por ver es cómo estado y municipios le harán para hacer respetar que hoteles, restaurantes, parques, espacios deportivos públicos, playas, deportes acuáticos y servicios religiosos operen sólo a 30 por ciento de su capacidad.

Suena controlable que hoteles y restaurantes respeten el porcentaje; lo que se antoja más interesante es saber y ver cómo controlarán el ingreso a parques, espacios deportivos, playas y templos religiosos.

¿Respetarán la población y los turistas el esquema de orden?

¿Procederán de manera responsable?

Esa es la incógnita a despejar. n