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El resbalón

Escrito por  Ago 10, 2020

Ni la eficiencia, ni la transparencia, ni la honestidad han sido características del Fideicomiso de Promoción Turística de Guerrero (Fidetur), cuya cuestionada operación ha sido solapada lo mismo por el gobierno estatal que por el municipal de Acapulco, involucrados ambos en su funcionamiento.

Tuvo que hacer el ridículo con resomancia nacional con el video promocional Mom, I’m in Acapulco, calificado por el gobernador Héctor Astudillo Flores como inoportuno, insensible e imprudente, para que Abraham Garay Velázquez fuera destituido como director del organismo, y quedara pendiente por definirse la situación del secretario de Turismo estatal, Ernesto Rodríguez Escalona, involucrado en las tareas del Fidetur, quien no halla argumentos convincentes para justificar su pifia.

“Si no nos ayudan, no nos perjudiquen”, escribió el gobernador en sus redes sociales.

Son sus propios colaboradores, los responsables de Fidetur y Sectur, los que seleccionaron el video promocional.

Si no tomaron en cuenta en el proyecto al gobernador, ni a la alcaldesa acapulqueña, Adela Román Ocampo, pésimo estuvo porque uno y otra son parte de la operación del Fidetur.

En consecuencia, lejos de lamentarse y concentrar su indignación en criticar, mejor harían en poner orden en el organismo.

¿Qué deja atrás Garay Velázquez, aparte de malos resultados y semejante resbalón promocional? El secretario de Contraloría y Transparencia Gubernamental del estado de Guerrero, Eduardo Loria Casanova, informó en noviembre de 2019 que no se había emitido resolución sobre las observaciones detectadas en el ejercicio fiscal 2018 del Fidetur por las que se suspendió del cargo a la directora de Administración y Finanzas, Silvia Sandoval Peláez, porque la investigación se amplió a años anteriores.

No se sabe qué irregularidades descubrió Contraloría, pero debieron ser de tal magnitud que determinó extender la auditoría a años anteriores.

Ahora bien, como que ha dejado pasar mucho tiempo el contralor para informar cuál fue el resultado de esas auditorías. Y ahora el Covid-19 se presta más para ocultar el desliz.

No se puede decir entonces que a nadie le vino como anillo al dedo la pandemia.

¿Algo más? En sesión de fecha 19 de marzo de 2019, las diputadas y los diputados integrantes de la Comisiones Unidas de Turismo y de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales del Congreso local presentaron el dictamen con proyecto de Punto de Acuerdo por el que la LXII Legislatura solicita al Instituto de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales del estado que verifique el cumplimiento de la publicación de la información que debe hacer el Fideicomiso para la Promoción Turística de Acapulco como sujeto obligado.

Nunca más se supo nada, como dice el corrido.

¿En qué terminó la fiesta?

En que todos se la pasan muy contentos hasta que alguien resbala en una cáscara llamada Mom, I’m in Acapulco, para pegar el grito en el cielo.

Así el asunto, unos y otros simulan hacer, pero no cumplen su chamba, felices metidos en una red de complicidades en la que todos salen ganando, excepto los guerrerenses. n