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No habrá festejo de la Santa Cruz, lamenta con tristeza un albañil de Tecpan Foto: Rodolfo Valadez Luviano

No habrá festejo de la Santa Cruz, lamenta con tristeza un albañil de Tecpan

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano May 04, 2020

“No queda de otra que agarrar sus cositas para irse a la casa a encerrarse. Qué más se le hace”


Tecpan, 3 de mayo. Con gesto de tristeza, Juan Campos López coloca una pequeña cruz de madera en lo alto de la casa que construye junto con otros albañiles en la colonia del PRI, de Tecpan. Él sabe que este año, debido a la contingencia sanitaria originada por el coronavirus, no tendrá festejo de la Santa Cruz, en el que también se celebra el Día de los Albañiles.

Con la misma actitud, sus compañeros terminan la jornada laboral y acomodan sus cosas para esperar al patrón, porque es día de raya. Tampoco podrán comprar cervezas, porque el gobierno municipal prohibió a los dueños de establecimientos y tiendas la venta de bebidas alcohólicas después de las 6 de la tarde.

“No queda de otra que agarrar sus cositas para irse a la casa a encerrarse. Qué más se le hace. El año pasado ya teníamos todo listo para festejar a la cruz y hasta nos regalaron un mole rojo, pero este año no habrá nada”, lamenta con tristeza el albañil.

Sin embargo, el pesimismo del hombre no se basa totalmente en la suspensión del festejo; es otra la causa que tanto a él como a sus compañeros de trabajo preocupa aún más: no hay cemento en las tiendas de Tecpan.

Como efecto de la contingencia sanitaria, desde la semana pasada los camiones que transportan cemento al municipio comenzaron a ser menos frecuentes sus llegadas, debido a que los trabajadores de las empresas fabricantes y distribuidoras pararon por la contingencia, y eso detuvo la producción.

Esa situación, representa para Juan Campos que su empleo continuará hasta que se termine el cemento que hay en la obra o que la contingencia pase pronto y las compañías cementeras vuelvan a trabajar, porque de lo contrario se quedará sin trabajo y su familia sin sustento.

“Hay gente, como nosotros, que vive al día, que no tiene salarios fijos como los del gobierno, y es a nosotros a los que más nos está pegando esta situación, porque el que gana un sueldo cada quincena no se preocupa y puede estar en su casa sin preocuparse, pero el que tiene que salir todos los días a chingarle para llevar qué comer a la casa, ese no se puede dar ese lujo, no nos queda de otra”, asentó el constructor.

Sin embargo, la preocupación que se refleja en su rostro se ve aminorada cuando llega el patrón y pregunta: ¿quién se va por las cocas?, con un tono de voz que busca convertir la invitación en una manera de festejar con ellos su día, aunque en esta ocasión las circunstancias no permitan cumplir con la tradición o efectuar algo más.