Comunidades indígenas, lejos del crecimiento, pero también del Covid-19 Foto: Salvador Cisneros Silva

Comunidades indígenas, lejos del crecimiento, pero también del Covid-19

Escrito por  Salvador Cisneros Silva Sep 07, 2020

Reclama profesor el abandono a las familias indígenas que no tienen acceso a un sistema digno de salud pública


Cochoapa el Grande, 6 de septiembre. Si bien la lejanía de comunidades indígenas las ha mantenido al margen del desarrollo y crecimiento económico propio de las grandes ciudades, paradógicamente las ha protegido de la pandemia del Covid-19, resultando menos perjudicadas con los contagios.

Esa lejanía –en percepción del profesor indígena Jaime Arriaga– ha sido favorable para evitar la propagación del coronavirus en comparación con otros municipios.

El mentor consideró que se sigue demostrando el abandono sectario a las familias indígenas que no tienen acceso a un sistema digno de salud pública.

Reconoció que a pesar de todo pronóstico de un desastre humanitario que pudo haber sido el que el virus llegara a las zonas más desprotegidas de La Montaña, su lejanía y el poco contacto que tienen con los municipios o ciudades con mayor población ha sido de gran ayuda para evitar la llegada del virus a los pueblos.

Jaime Arriaga subrayó que municipios como Cochoapa el Grande que tiene uno de los índices más altos de marginación y falta de acceso a la salud pública, también es uno de los municipios de Guerrero que presenta los índices más bajos de contagio de Covid-19 con solo dos casos registrados.

“Esta vez la lejanía que tienen los pueblos indígenas con las ciudades o cabeceras municipales más pobladas, ha sido de gran importancia para que se evitará la propagación del virus, cuando todos temíamos que será un desastre humanitario por la falta de acceso a atención médica, un doctor, un hospital o incluso a medicamentos, esta vez su distanciamiento social con lo que llamamos el progreso social tuvo una parte favorable”, indicó.

Según el profesor, las familias indígenas una vez por mes tienen que bajar a Tlapa o a las cabeceras municipales para realizar compras o hacer trámites, la mayoría de ellas depende al cien por ciento de sus siembras de maíz para el sustento alimenticio y a veces económico.

“Afortunadamente el virus no ha llegado como nos imaginamos que pudo haber sido, muchas de las familias se mantienen en sus pueblos, pero también otro gran sector son familias jornaleras, que abandonan por medio año su pueblo para ir en busca de trabajo al norte del país, estas familias tienen que salir sí o sí, porque en sus pueblos se les ha negado todo”, concluyó.