Artesana confecciona trajes amuzgos en Tecpan para preservar la tradición Foto: Rodolfo Valadez Luviano

Artesana confecciona trajes amuzgos en Tecpan para preservar la tradición

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano May 06, 2021

Desde hace 7 años los fabrica en tejido de hilo para ayudar en el gasto familiar; la gente no valora el trabajo, se queja Elisevia Nicolás Ramírez


Tecpan, 5 de mayo. Con el propósito de ayudar a su esposo con el sustento de su familia, Elisevia Nicolás Ramírez, artesana de Tlacoachistlahuaca, desde hace 7 años inició con la fabricación de trajes amuzgos en tejido de hilo, en Tecpan, originarios de su tierra natal, cuya venta se ha visto mermada por la contingencia sanitaria en contra del Covid-19.

Dijo que las ventas de sus trajes disminuyeron sustancialmente porque la pandemia ocasionó que se cerraran las puertas de los mercados en Estados Unidos a donde enviaba sus diseños, y sólo los puede ofrecer a los compradores locales, los cuales, en muchas ocasiones, no valoran el trabajo artesanal que, según el traje, puede llevarse entre seis o siete meses de elaboración porque cuida cada detalle en el diseño.

La artesana amuzga contó que la técnica de elaboración la aprendió en su tierra desde que tenía 7 años de edad, y la continuó en Tecpan después de que llegó a vivir a la colonia Aserradero, en la zona conurbada de la cabecera municipal hace 7 años, con el objetivo de contribuir con el gasto familiar, y con el firme propósito de preservar la tradición del tejido de hilo que es muy popular entre las mujeres de su municipio.

La joven de 26 años combina sus tareas de ama de casa con tiempo para la fabricación de vestidos, blusas, manteles, bolsas y servilletas, todo con la técnica artesanal. En entrevista en su pequeño taller, contó que es compleja la elaboración de sus trajes, pues solamente un vestido puede llevarle de 6 a 7 meses, tiempo que lamentablemente, aseguró, la gente no valora y se rehúsa a pagar el costo real de cada prenda, y convierten al regateo en algo habitual cada vez que acude a comprar sus diseños, “sin tomar en cuenta todo el esfuerzo y tiempo que uno invierte en la fabricación de cada pieza”.

Nicolás Ramírez asentó que por los efectos de la contingencia sanitaria y el bajo costo que la gente se rehúsa a pagar por sus trabajos ha hecho que muchas mujeres amuzgas dejen de dedicarse a esa actividad porque no les reditúa ganancias, y las que aún se dedican a ello, se limitan a exponer sus creaciones en las ferias regionales o vender por menudeo, sin obtener las ganancias reales por su esfuerzo y dedicación.

Actualmente fabrica y ofrece sus diseños en su domicilio, donde afirmó que aunque las ganancias son pocas, su principal objetivo es preservar la tradición que heredó de las mujeres amuzgas para que ésta no se pierda nunca.