Incertidumbre de enfermos renales del IMSS por servicio de hemodiálisis Foto: Especial

Incertidumbre de enfermos renales del IMSS por servicio de hemodiálisis

Escrito por  Héctor Briseño Dic 30, 2019

El día 31 se vence el contrato con la clínica subrogada, dicen


Integrantes de la Asociación de Enfermos Renales del estado de  Guerrero manifestaron incertidumbre ante el fin de año, al señalar que este 31 de diciembre se vence el contrato de subrogación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con las clínicas donde se realizan la hemodiálisis.

Advirtieron que directivos del IMSS en Guerrero no han acatado la directriz del gobierno federal, a través del propio instituto, de cambiar las clínicas donde actualmente reciben servicios médicos por parte de la empresa ARW Solution, en los hospitales Farallón y Santa Lucía, luego de que pacientes con problemas renales han acusado diversas irregularidades de las que han sido objeto a lo largo del año.

Reprocharon que tampoco les han informado qué ocurrirá a partir del primero de enero de 2020.

El pasado 28 de noviembre, luego de manifestarse en el exterior de la clínica 9 del IMSS, en la avenida Cuauhtémoc, pacientes renales firmaron una minuta con directivos del Instituto en Guerrero, donde uno de los principales acuerdos fue regresar a la anterior clínica donde recibían hemodiálisis, Fresenius, o contratar los servicios de una nueva.

La presidenta de la Asociación de enfermos renales, Miriam Fajardo de los Santos, mostró un documento girado por la Coordinación Delegacional de Atención y Orientación al Derechohabiente del IMSS en Guerrero, el pasado 3 de diciembre, donde se informa que se contratará a otra clínica; asimismo, que continuarán las supervisiones constantes a las unidades de hemodiálisis subrogadas.   

Uno de los portavoces de la agrupación, Raúl Rodríguez Ávila, alertó que han muerto 60 pacientes integrantes de la asociación, desde marzo de 2019, cuando la delegación estatal del IMSS cambió la clínica donde anteriormente recibían la hemodiálisis.

Rodríguez Ávila explicó que la asociación tiene un registro de aproximadamente 600 enfermos renales en Guerrero.

Subrayó que “tenemos que vivir con la enfermedad, pero queremos una mejor calidad de vida”, y advirtió que “parece que no nos quieren respetar la minuta”.

Insistió que han mostrado evidencia de las inconsistencias que se presentan durante el servicio de hemodiálisis donde reciben el servicio desde el tercer mes de 2019, desde el manejo de la sangre, máquinas obsoletas, insumos de baja calidad, lo que provoca que no se alcancen a limpiar las toxinas de los pacientes, lo que da como resultado que los enfermos solo sean tengan una limpieza o filtración de la sangre de 50 por ciento.

Rodríguez Ávila recordó que cuando no existe un tratamiento adecuado de los pacientes renales, las toxinas en su cuerpo ocasionan diarrea, mareos y vómitos por una mala hemodiálisis.